miércoles, 25 de julio de 2012

La anciana

-¡Oh! Mi lechuza...
-Estoy viva señora- dijo la lechuza.
-Te vi caer en picado...
-Y caí en picado, pero estoy aquí.
-No deberías estarlo- dijo la anciana.
-No deberíamos estarlo- corrigió el pájaro.
-Vivimos entre los muertos.
-Tal vez estemos muertos y vivamos tras morir- objetó moviendo las alas.
-Tal vez esté muerta, amiga, y mientras todos los muertos pensamos que vivimos- afirmó la anciana mujer.
-Todos morimos al fin, aunque la vida haya sido muerte, y la muerte no exista- levantó el vuelo y se marchó sin más.
-Tal vez sea hora de dormir.- y cerró sus ojos surcados de cansancio y libertad, por matar a la vida que ya muerta descansaba dormitando entre dos sonrisas amargas.

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